Estrategias sencillas para aumentar tu agilidad de decisión.
La mayor parte de quienes tienen un cargo directivo han experimentado lo difícil que es tomar las decisiones en el día a día. Si es tu caso, de seguro sabrás que el día a día de un directivo está plagado de decisiones difíciles de tomar, y resolver qué camino seguir requiere de un perfil capacitado y un temperamento adecuado para soportar la presión que ello conlleva.
Pero ¿podrías tomar decisiones más asertivas? Seguramente sí, y con los siguientes consejos podrás reforzar este aspecto tan presente en el día a día de un directivo:
1. Considera los datos más importantes
Al momento de tener que tomar una decisión de forma rápida, es imposible pedir todos los antecedentes o contar con la información necesaria para analizar detenidamente las opciones que tienes. En ocasiones, los directivos suelen apoyarse en complejos sistemas ERP en México o cualquier país de Latinoamérica, olvidando que existen estrategias de pensamiento muy sencillas para resolver grandes retos, y ésta es una de esas.
Para agilizar la toma de decisiones ante un escenario en particular, pon sobre la mesa los datos más importantes y olvídate de aquellos que faltan: no los tienes a mano y no los tendrás a la brevedad, por lo que pensar en eso solo te impedirá concentrarte.
Por ejemplo, imagina que se ha presentado una oportunidad de negocio con una empresa y tu equipo de ejecutivos tiene carpetas con extensos documentos al respecto. No hay tiempo para leer toda esa información, ¿qué hacer?
Entre otras cosas, evalúa:
- Los datos más importantes: ¿es confiable? ¿dicha empresa tiene buena reputación?
- La opinión de tu equipo: ¿consideran que es una buena oportunidad?
- Margen de error: ¿qué posibilidades hay de fallar?
En base a este tipo de datos, puedes agilizar la toma de decisiones en situaciones puntuales. Desde luego, en la medida en que puedas profundizar más en los antecedentes, podrás elegir de forma más asertiva.
2. Mejorar la perspectiva
Estar demasiado involucrado en el día a día de cualquier tarea podría abrumarte, y no dejarte ver en perspectiva qué cosas se pueden mejorar, dónde está el atasco, etc.
Cuando cambias la perspectiva desde la cual ves los asuntos diarios, es más fácil evaluar las implicancias de una decisión u otra. Por ejemplo:
- Permítete conceptualizar sin juzgar tus ideas antes de tiempo. Un buen ejercicio es poner sobre la mesa todas las opciones frente a una decisión, sin descartar ninguna en primera instancia.
- Define con claridad el desafío: ¿qué tengo que hacer para resolver determinada situación? O ante una decisión que debas tomar: ¿cuál es el foco central?
- Considera todos los posibles escenarios. Así, no descartarás alternativas que -por la presión del momento- pudieras no apreciar con claridad.
3. Si no estás seguro, descarta
Finalmente, una buena forma de aumentar la agilidad de decisión es a través del método del descarte.
Si no estás seguro sobre las opciones que tienes, comienza a descartar las que sean menos atractivas. Así, podrás quedarte con las mejores alternativas, haciendo más fácil la toma de decisiones aun cuando no cuentes con un ERP en México o en cualquier otro país de la región.
Además de estos tips, recuerda tener una actitud muy abierta al cambio constante, pues las tendencias cambian con una gran velocidad. Además, procura estar atento a las nuevas tecnologías y complementa tus labores con el seguimiento de las gestiones: una fórmula ganadora al momento de tomar decisiones.
About the Author
José Vicente Credidio Neto
CCO | MBA3 ERP
Con más de 15 años de trayectoria en la transformación tecnológica del sector Retail Enterprise y Wholesale, José Vicente Credidio lidera la estrategia comercial y la expansión de MBA3 en la región.
Su gestión está enfocada en potenciar la rentabilidad y la eficiencia operativa de grandes corporaciones a través del rediseño de procesos y la implementación de arquitecturas de software de alto rendimiento.
Especialista en diagnosticar fricciones operativas en el comercio moderno, José Vicente acompaña a comités ejecutivos y directores de operaciones en la transición hacia plataformas integradas que respaldan el crecimiento a escala. Su enfoque prioriza la generación de métricas y resultados medibles en tiempo real, asegurando que cada proyecto tecnológico proteja el margen del negocio.
Como CCO de MBA3, actúa como un socio estratégico para directivos que buscan resolver desafíos complejos en su cadena de valor, facilitando la modernización del core operativo para sostener una expansión sólida, rentable y sin fricciones.

